Errores que deberíamos evitar en LinkedIn

Se pierden muchas oportunidades en procesos de selección por errores que se podrían evitar. No soy experto en Recursos Humanos, pero los procesos de selección que he llevado a cabo en los últimos años me han confirmado esta triste realidad.

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10 consejos:

  • UNO.  No te registres en una oferta si no cumples los requisitos indispensables. Puede que pienses que no tienes nada que perder, o que por incumplir un requisito no pasa nada. Pero los requisitos están ahí por algo y probablemente no conseguirás otra cosa que entorpecer la labor del responsable de la selección.
  • DOS. Pon cara a tu cv. No es estrictamente necesario, cierto, pero es profesionalmente conveniente. Una foto transmite mucha información, si no la incluyes, parecerá que escondes algo, o que descuidas tu perfil. Nadie quiere ver un “huevo” en una red social. Pero ojo, una foto poco adecuada también puede hacer mucho daño a tu candidatura: recuerda que hablamos de una red social para profesionales y no de Facebook.
  • TRES. El “titular profesional” de tu perfil es tu mejor presentación. No hace falta que refleje tu último cargo y sí tu aspiración, orientación o especialización profesional. Si aspiras a ser “Community Manager” es mejor que lo digas alto y claro y no te definas como “Periodista”.
  • CUATRO. Sé coherente con tus “argumentos de venta”. Por ejemplo, si te defines como “Especialista en Social Media”, incluye los enlaces a tus perfiles en redes, tu blog, etc. Cuando menos, facilitarás el trabajo al seleccionador.
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  • CINCO. Mandar una presentación standard es peor que no hacerla.  Si la haces, explica con ejemplos concretos lo que tu experiencia anterior puede aportar al puesto. Demuestra que conoces la empresa, o que al menos la has estudiado un poco. Si además incluyes propuestas de mejora concretas, demostrarás que, cuando menos, te lo has currado.
  • SEIS. Contacta con la persona adecuada. Hazlo con quien ha publicado la oferta y se encarga de llevar a cabo el proceso, no contactes con varias personas de la empresa. Es como mandar una nota de prensa a todos los periodistas de una misma redacción.
  • SIETE. No conviertas la proactividad en “acoso”. Si te das de alta en un proceso, tu cv quedará registrado. No hace falta que lo mandes de nuevo por mail, por Twitter, por formulario, etc. Y si empleas varios canales, trata al menos de adecuar tu texto a ese canal.
  • OCHO. Demuestra que sabes lo que quieres. Si ves que una misma empresa publica 2 ofertas diferentes que requieren 2 perfiles diferentes, no te registres en ambas, parecerá que no tienes clara tu orientación laboral.
  • NUEVE. Revisa bien las bios de tus perfiles en redes sociales. Es complicado que alguien que se define como “perdido en la red” sea un candidato convincente para un puesto como “Experto en Medios Sociales”.
  • DIEZ. Cuida lo que escribes. Una falta ortográfica o una errata se pueden admitir, pero varias erratas pueden echar por tierra la exposición más brillante. Y sucede a menudo. No dejes que el corrector ortográfico haga sólo el trabajo por ti, revisa el texto varias veces y, si es necesario, pide que otra persona lo revise.

Este post se basa en mi última experiencia en LinkedIn, aunque se puede aplicar a cualquier otra web de empleo. Espero que estos sencillos consejos sirvan para evitar errores que resten las posibilidades de un candidato para optar a un puesto. Es cierto que la experiencia marca la diferencia, pero son este tipo de detalles, en apariencia tan obvios, los que determinan que un candidato siga adelante o se quede fuera en la primera fase de un proceso de selección.

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